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Los trucos de Google Docs

Una de las facetas más conocidas de Google respecto a sus empleados es permitirles usar un pequeño porcentaje de su tiempo en el trabajo para que lo utilicen como deseen, en proyectos innovadores e imaginativos. Precisamente de esos pequeños lapsos de tiempo provienen algunas de las herramientas más usadas de Google, elementos que se nos podrían antojar absolutamente prescindibles… hasta que decidimos probarlos.

Estos días he estado investigando un poco en torno a Google Docs y las posibilidades que ofrece. Es una de las herramientas que más he usado, junto al correo y al propio buscador, y resulta realmente práctico poder editar documentos en cualquier lugar, contando únicamente con el navegador. Es una buena alternativa cuando queremos prescindir de enviar los documentos por e-mail, o transportarlos en una memoria USB, y permiten además el trabajo colaborativo real, por lo que es posible la edición simultánea de los mismos por varios miembros de un equipo, además de realizar un versionado automático durante la edición, lo que permite que podamos volver atrás ante algún error o, simplemente, hacer un seguimiento de la evolución del documento. Obvia decir que hablo de documentos sin implicaciones de seguridad, y que puedan ser accedidos libremente, ya que resultaría bastante comprometedor guardar en una ubicación como ésta, con acceso a Internet y en un sistema cerrado cuyo funcionamiento interno se desconoce, cualquier tipo de información confidencial.

En cualquier caso, mis averiguaciones iban más en el sentido de poder usar, además del propio editor de documentos que incorpora Google Docs, algún otro, como Microsoft Office u OpenOffice, sincronizando la edición con el servidor de Google. Sin embargo, jugueteando con las hojas de cálculo de Google Docs, he encontrado un par de curiosas características que no conocía, y que Google tiene documentada. Se trata del relleno automático de rango, y de funciones como GoogleLookup.

Hoy veremos la primera de ellas, muy similar a la opción que ofrece Microsoft Excel. Se trata de rellenar dos o más celdas para que, al marcarlas y copiarlas mediante la pulsación y arrastre del pequeño marcador que aparece en la parte inferior derecha de la selección. Por ejemplo, si ponemos en la celda A1 el valor 10, y en la celda A2 el valor 20, marcamos esas dos celdas y arrastramos la selección, los valores de las celdas consecutivas serán: A3=30, A4=40, A5=50, etc. Hasta aquí, nada extraño, y funcionan de igual modo ambas hojas de cálculo. La sorpresa viene cuando en Google Docs insertamos en una hoja de cálculo varios valores como, por ejemplo, un par de nombres de ciudades o países, o la marca de dos o tres coches. Al marcar y arrastrar (en Google Docs, manteniendo pulsada la tecla Control mientras lo hacemos) se reproducen en las siguientes celdas otros valores similares, según los que hayamos introducido previamente. El resultado puede observarse en la siguiente figura:

gdocs-spreadsheet.PNG

¿Qué otras combinaciones curiosas que establezca Google puedes encontrar?

Agujeros negros en Internet

telescopio_espacial_hubble.jpg

Que Internet es un inmenso cúmulo de información es un hecho que nadie puede negar. El acceso a los servicios de Internet es posible gracias a la existencia de diversos protocolos que permiten a las aplicaciones cliente (navegadores, programas de correo, lectores de noticias…) el acceso a los recursos que se encuentran en una máquina servidor, en cualquier lugar del mundo, siempre que ambos, cliente y servidor, se encuentren conectados a Internet, obviamente. En ocasiones, podemos encontrarnos navegando, por ejemplo, para buscar cierta información, y al intentar acceder a una determinada dirección web obtener por único resultado un mensaje de error indicando que el servidor está caído o no disponible en ese momento. Algunas veces el problema se soluciona al poco tiempo, pues se trata de alguna operación de mantenimiento que estaban llevando a cabo en el mismo, lo que explica la falta de disponibilidad del mismo en ese momento. Sin embargo, esto no siempre es así. Internet tiene su propio Maelstrom o, como han dado en llamarlo sus descubridores, Internet tiene agujeros negros.

El proyecto Hubble (Hubble: Monitoring Internet Reachability in Real-Time), desarrollado por la Universidad de Washington, es el equivalente en Internet del conocido telescopio espacial, gracias al cual podemos visualizar (o, más bien, inducir) la existencia de agujeros negros en el Universo. En el caso de Internet, el proyecto Hubble ha desatado la controversia sobre “agujeros negros” en los que la información, simplemente, desaparece. Es decir, aun existiendo una ruta física entre dos equipos conectados a Internet, puede darse el caso de que, llegada a un punto, esa información simplemente desaparezca. Aunque no esperaba obtener resultados tan espectaculares, Ethan Katz-Bassett desarrolló un sistema informático que lanza mensajes a ordenadores conectados a Internet, esperando respuesta. En ocasiones dichos paquetes desaparecen por motivos normales: deterioro de los paquetes, extravío, rutas no alcanzables, etc. Sin embargo, hay ubicaciones que, en momentos determinados, pierden la información y, aun existiendo servidores DNS distintos y rutas alternativas para alcanzar el destino, este permanece inaccesible.

Según los estudios de Hubble, bastante recientes por otro lado, ya que el proyecto inició su andadura el 17 de septiembre de 2007, han detectado más de 880.000 agujeros negros con las características señaladas anteriormente, y con una actividad de duración variable.

hubble.PNG

Particularmente, creo haber sufrido en una ocasión, hace apenas un par de meses, un caso similar. Sitios web a los que no podía acceder y, sin embargo, un amigo sí, en el mismo momento y desde dos ubicaciones distintas. Pasadas unas horas, en las que seguía teniendo acceso al resto de sitios web a los que intenté entrar, se restableció la comunicación sin más. En su momento me pareció una pecular pertubación que ahora, al conocer la existencia de estos agujeros negros, puede quedar satisfactoriamente explicada.

Además de lo curioso y anecdótico del hecho, lo cierto es que la herramienta Hubble nos puede dar idea del porcentaje de acceso existente para una determinada ubicación en Internet.


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